La reanudación de las hostilidades en el estrecho de Ormuz, a partir del 7 de julio, ha provocado un colapso casi total del tráfico marítimo en una de las rutas comerciales más estratégicas del planeta. El 15 de julio solo se registraron 130.311 toneladas de peso muerto (TPM) de tránsito, lo que representa un 1,27 % de la media diaria previa al conflicto, que era de 10,3 millones de TPM, según datos de seguimiento de buques.
Unos 450 buques permanecen a la espera de atravesar el estrecho, entre ellos 120 petroleros, 180 graneleros y 150 portacontenedores y otros cargueros, de acuerdo con reportes de inteligencia marítima.
Primas de seguro 33 veces más caras
El riesgo de ataques a embarcaciones comerciales ha disparado las primas de seguro de guerra. De acuerdo con fuentes del sector asegurador, la tasa pasó del 0,15 % antes del conflicto al 5 %, un incremento de más de 33 veces. Para un superpetrolero (VLCC) valorado entre 130 y 170 millones de dólares, esa prima puede traducirse en un costo adicional de entre 6,5 y 8,75 millones de dólares por travesía.
El 12 de julio, dos superpetroleros con bandera de Emiratos Árabes Unidos —el Mombasa y el Al Bahiyah— fueron atacados por fuerzas iraníes, según reportes oficiales. Cada uno puede transportar hasta dos millones de barriles de crudo, con un valor potencial de carga de unos 171 millones de dólares, sin contar seguros y fletes.
Gas y fertilizantes, prácticamente paralizados
Si bien los envíos de crudo habían mostrado una leve recuperación, el comercio de gas natural licuado (GNL) y fertilizantes está prácticamente detenido. De acuerdo con el Rastreador de Comercio del Estrecho de Ormuz de la Organización Mundial del Comercio (OMC), el índice de volumen de GNL fue de 25,69 el 5 de julio (en una escala donde 100 representa la media histórica) y no se registraron más envíos desde entonces.
En el caso de los fertilizantes, el último envío registrado data del 23 de junio, con un índice de 97,62. A partir de esa fecha, el flujo está paralizado. Aproximadamente un tercio del comercio marítimo mundial de fertilizantes y una quinta parte del GNL transitan por el estrecho, según datos de la OMC.
Países en desarrollo, los más golpeados
La interrupción simultánea del suministro de energía, transporte y fertilizantes amenaza con desatar una crisis inflacionaria global, con especial impacto en las economías importadoras de alimentos y combustibles. «Estas restricciones podrían resultar especialmente perjudiciales para los países en desarrollo que destinan una parte significativa de su renta nacional a importaciones esenciales», advirtió la Organización Marítima Internacional (OMI).
El secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, instó a armadores, operadores y Estados de bandera a extremar la precaución y advirtió que la seguridad del tránsito comercial «no está garantizada». Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abandonó el 14 de julio un plan para imponer un gravamen del 20 % sobre la carga que cruza el estrecho, tras la presión de los aliados del Golfo.
Con el crudo en torno a los 85 dólares por barril, un arancel de ese tipo habría añadido 17 dólares por barril, 17 veces más que el peaje de un dólar propuesto anteriormente por Irán.
La crisis de Ormuz ocurre en un contexto de cadenas de suministro globales aún frágiles tras la pandemia y conflictos previos. Si los ataques continúan, los costos adicionales en seguros, fletes y materias primas se trasladarán a los consumidores en todo el mundo, con un impacto desproporcionado sobre los más vulnerables.
Preguntas frecuentes
¿Por qué es importante el estrecho de Ormuz para el comercio mundial?
Por el estrecho de Ormuz pasa aproximadamente una cuarta parte del comercio marítimo de petróleo del mundo, además de un tercio de los fertilizantes y una quinta parte del gas natural licuado. Es una ruta crítica para la energía global.
¿Cómo afecta el conflicto en Ormuz a los precios del petróleo?
La reducción del tráfico y los ataques a buques elevan las primas de seguro y los costos de flete, lo que se traduce en precios más altos del crudo. Además, la incertidumbre sobre la seguridad del tránsito puede provocar restricciones de oferta y alzas adicionales.
¿Qué países son los más perjudicados por la crisis de Ormuz?
Los países en desarrollo que importan energía y alimentos son los más vulnerables, ya que destinan una mayor proporción de su ingreso nacional a esas compras. El aumento simultáneo de combustibles, transporte y fertilizantes puede desatar una crisis inflacionaria y de seguridad alimentaria.
































