Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, inauguró el jueves 16 de julio en Washington la Reunión Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político con un discurso que, según un análisis publicado en la prensa cubana, contenía al menos diez afirmaciones falsas o descontextualizadas. Una de las más graves para Cuba fue su acusación de que la isla «construyó la extrema izquierda occidental» y mantiene vínculos inseparables con movimientos izquierdistas dentro y fuera de Estados Unidos. Sin embargo, el propio análisis señala que Rubio no presentó ninguna prueba concreta de financiamiento, entrenamiento o dirección por parte de La Habana.
Mentiras recurrentes
El discurso de Rubio no se limitó a Cuba. Agrupó hechos diversos —un tiroteo escolar, el asesinato de un directivo sanitario, atentados contra Donald Trump— como parte de una misma ofensiva terrorista de extrema izquierda, sin demostrar que compartieran organización o doctrina. El análisis recuerda que un tribunal de Nueva York desestimó los cargos de terrorismo contra Luigi Mangione, uno de los acusados mencionados, y que el FBI no identificó una ideología definitiva en Thomas Crooks, autor del atentado contra Trump en Butler.
Otra afirmación central fue que Antifa es una red terrorista mundial coordinada. El Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos describe a Antifa como un «movimiento descentralizado», y el FBI ha dicho que investiga actos violentos, no ideologías. Rubio también vinculó a Irán con grupos de izquierda sin presentar transferencias financieras, comunicaciones interceptadas ni procesos judiciales que lo probaran. La agencia Reuters señaló que no presentó evidencias de esos vínculos.
El costo humano de la falsedad
Estas fabricaciones no son inocuas. Sirven de pretexto para endurecer el bloqueo económico, comercial y financiero que Estados Unidos impone a Cuba desde hace más de seis décadas. Como publicó este medio, el lunes 13 de julio la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) sancionó al Ministerio de Turismo y otras nueve entidades, en una escalada que el presidente Díaz-Canel calificó de «guerra». Las sanciones agravan la escasez de alimentos, medicinas y combustible, y profundizan los apagones que afectan la vida cotidiana de los cubanos.
Mientras Rubio construye un enemigo sin evidencias, en Cuba se viven las consecuencias de un bloqueo que no cesa. La pregunta que queda en el aire: ¿quién se beneficia de estas mentiras?
Preguntas frecuentes
¿Qué dijo Marco Rubio sobre Cuba en la cumbre antiizquierda?
Rubio afirmó que Cuba construyó la extrema izquierda occidental y mantiene vínculos con movimientos izquierdistas. Según un análisis cubano, no presentó pruebas de financiamiento, entrenamiento ni dirección.
¿Cuáles son las mentiras más graves de Rubio en su discurso?
Entre las diez falsedades destacan: agrupar distintos actos violentos como un mismo terrorismo sin coordinación, llamar a Antifa una red mundial pese a que el Congreso de EE.UU. lo describe como descentralizado, y acusar a Irán sin evidencias.
¿Cómo se relacionan las mentiras de Rubio con el bloqueo a Cuba?
Estas afirmaciones falsas sirven para justificar el endurecimiento de las sanciones de EE.UU., que provocan escasez de alimentos, medicinas y combustible, y agravan la crisis humanitaria en la isla.
































