La administración Trump encontró una forma especialmente eficaz de desbaratar el programa de misiones médicas cubanas: restringir los visados a funcionarios de países que acogieran a estos profesionales. Desde mediados de 2025, al menos diez países receptores han enviado de vuelta a los médicos, según reportes de prensa. La medida no solo restringe el ingreso de divisas para Cuba, sino que causa un perjuicio sanitario irreparable a corto y medio plazo para esas naciones.
La sanidad cubana, en el centro del asedio
La sanidad ha ocupado un lugar central en la idea que Cuba tiene de sí misma desde la Revolución. El país consagró en su Constitución el derecho a una atención sanitaria gratuita y fue pionero en un enfoque preventivo de la medicina. Todavía en 2021, según datos citados por medios especializados, Cuba contaba con 9,5 médicos por cada mil habitantes —cinco veces la media mundial—, más del doble que Estados Unidos. La esperanza de vida igualaba la de Estados Unidos, a pesar de gastar mucho menos en servicios de maternidad.
Las misiones médicas han sido un pilar de la solidaridad internacional cubana. Desde principios de la década de 1960, tras un terremoto en Chile, Cuba envió médicos como punta de lanza de su política exterior. Durante las décadas siguientes, más de 500.000 profesionales sanitarios fueron enviados a unos 165 países, según reportes. Campañas como la Operación Milagro proporcionaron cirugía ocular gratuita a unos tres millones de personas en todo el mundo.
«Médicos, no bombas», lanzó Fidel Castro en pleno debate sobre la invasión estadounidense de Irak, resumiendo la política internacional de la isla.
La exportación de servicios profesionales sanitarios llegó a superar al turismo, el azúcar y el tabaco como principal fuente de ingresos de Cuba, hasta hace poco. Por eso, los intentos de Estados Unidos por obstaculizar estas misiones se han intensificado. Ya en 2006, la administración de George W. Bush creó un programa que ofrecía residencia permanente a los médicos que desertaran.
Un ataque que va más allá de Cuba
El objetivo no es solo acabar con las misiones médicas en el exterior, sino también borrar todo rastro de servicio público dentro de la isla. El pueblo cubano sufre las consecuencias: aumenta la mortalidad infantil y se pierden años de vida, degradando el último rostro palpable de la revolución. Como publicó este medio, el secretario de Estado Marco Rubio ha justificado sin pruebas el bloqueo, acusando a Cuba de construir el extremismo izquierdista en Occidente.
Este ataque a la sanidad pública cubana se enmarca en la degradación de los servicios sanitarios públicos en medio mundo ante el avance privatizador. La administración Trump no solo aprieta, sino que asfixia a la isla, utilizando el tiempo como arma de olvido para diluir el impacto del ejemplo cubano.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Trump ataca las misiones médicas cubanas?
Las misiones médicas son una fuente importante de divisas y de prestigio internacional para Cuba. Al restringir visados a países que las acogen, EE.UU. busca desmantelar este programa y debilitar la economía cubana.
¿Qué países han devuelto a los médicos cubanos?
Al menos diez países, cuyos nombres no se han hecho públicos, han enviado de vuelta a los médicos cubanos desde mediados de 2025 tras las medidas de Trump. Esto perjudica tanto a Cuba como a esos países, que pierden atención sanitaria.
¿Cómo afecta el bloqueo a la salud dentro de Cuba?
El bloqueo y las sanciones dificultan la importación de medicamentos y equipos médicos, lo que se traduce en un aumento de la mortalidad infantil y una pérdida de años de vida de la población.
































