El viernes 10 de julio, el canciller designado por el futuro presidente colombiano Abelardo de la Espriella, Omar Bula, confirmó que la embajada de Colombia en Cuba será cerrada. La decisión, anunciada en entrevista con Noticias RCN, forma parte de un giro radical en la política exterior que también incluye la clausura de la sede diplomática en Nicaragua.
«No vamos a legitimar regímenes poniendo una embajada», declaró Bula, al calificar a los gobiernos de Cuba y Nicaragua como «dictaduras». Sin embargo, aclaró que no se romperán completamente los vínculos: «Mantendremos canales de comunicación mediante encargados de negocios, figuras de menor rango, para preservar mecanismos básicos de interlocución».
Un giro en la política exterior colombiana
El anuncio marca un contraste con la administración saliente de Gustavo Petro, que mantuvo relaciones diplomáticas plenas con La Habana. Bula explicó que la nueva prioridad será restablecer «relaciones plenas» con Estados Unidos e Israel, país con el que Colombia rompió lazos durante el gobierno de Petro. «Habíamos sido los aliados preferidos de Estados Unidos durante mucho tiempo», sostuvo, y adelantó que los decretos para restablecer los vínculos con Israel estarán listos para el 7 de agosto, día de la toma de posesión del nuevo mandatario.
En cuanto a Venezuela, el futuro canciller aseguró que buscarán «relaciones constructivas» centradas en el comercio y la frontera común, según reseñó Prensa Latina. Además, anunció una revisión integral de la participación de Colombia en organismos multilaterales como la ONU y la OEA, aplicando un criterio de costo-beneficio.
Historia de rupturas y un rol de facilitador
Las relaciones diplomáticas entre Colombia y Cuba se iniciaron en 1902 y han sufrido varias rupturas: de 1961 a 1975, y luego entre 1981 y 1991, cuando se restablecieron a nivel consular primero y plenamente dos años después. En declaraciones previas recogidas por la propia embajada colombiana en La Habana, se destacaba que «las relaciones con Cuba son de primera importancia, no solo por su peso en la región Caribe, sino por el papel político que ha jugado en el hemisferio». La sede diplomática señaló que Cuba «ha sido facilitador en los diálogos de paz que el gobierno de Colombia ha realizado con grupos armados de izquierda».
La decisión del gobierno de De la Espriella de cerrar la embajada supone un paso atrás en ese vínculo histórico y reduce la capacidad de ambos países para gestionar temas consulares, migratorios y de cooperación. Aunque se mantendrá un encargado de negocios, el nivel de representación se verá fuertemente disminuido.
La medida se enmarca en el alineamiento de la nueva administración colombiana con la línea dura de Estados Unidos hacia Cuba, que incluye el recrudecimiento del bloqueo y la permanencia de la isla en la lista de patrocinadores del terrorismo. Sin una embajada colombiana en La Habana, la interlocución bilateral se reduce al mínimo, afectando también la capacidad de la isla para contar con un canal diplomático pleno en un país sudamericano clave.
El anuncio de Bula se difundió primero a través de la cuenta de Twitter de Noticias RCN, que citó sus declaraciones: «En el gobierno de la Espriella no habrá embajada de Colombia en Nicaragua y Cuba».
Preguntas frecuentes
¿Por qué Colombia cierra su embajada en Cuba?
El futuro canciller Omar Bula anunció el cierre como parte de un giro en la política exterior que busca reducir al mínimo las relaciones con gobiernos que califica de ‘dictaduras’. La decisión se alinea con el restablecimiento de lazos plenos con Estados Unidos e Israel.
¿Qué pasará con la relación diplomática entre Colombia y Cuba después del cierre?
Colombia mantendrá un encargado de negocios en La Habana, pero sin el rango de embajada. Esto implica una reducción significativa de la interlocución bilateral, aunque se preservarán canales básicos de comunicación.
¿Cuándo se hará efectivo el cierre de la embajada colombiana en Cuba?
El anuncio se hizo el 10 de julio de 2026. Se espera que el cierre se concrete con la toma de posesión del nuevo presidente Abelardo de la Espriella el 7 de agosto de 2026, junto con el restablecimiento de relaciones con Israel.
































