El gobierno cubano denunció hoy que las órdenes ejecutivas firmadas por el presidente Donald Trump el 29 de enero y el 1 de mayo han recrudecido aún más el bloqueo económico, al respaldar lo que calificó como un «genocida cerco energético» e internacionalizar las sanciones secundarias contra la isla.
Según reportes, las medidas apuntan a extremar la presión financiera, energética y de inversiones, en un contexto donde el bloqueo ya ha provocado pérdidas millonarias en sectores clave como la salud y el transporte. La administración Trump ha incluido a empresas y entidades cubanas en listas de sancionados, dificultando el acceso a combustibles y financiamiento.
Paralelamente, la solidaridad internacional crece. Como publicó este medio, el sindicato británico UNISON aprobó por unanimidad una moción que denuncia las más de 240 medidas punitivas de Trump y exige al gobierno del Reino Unido presionar para eliminar a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo. También la petrolera australiana Melbana Energy suspendió sus operaciones en Cuba tras sanciones a CUPET, profundizando el impacto del bloqueo sobre la economía.
Las nuevas órdenes ejecutivas se suman a un historial de restricciones que, según la ONU y organismos internacionales, afectan directamente la vida de los cubanos, limitando el acceso a alimentos, medicinas y energía.
































